LOS MOJOSOS

Con el Ayuntamiento de Cádiz perdiendo obras de arte... ¡No!

 

Se ofrece recompensa

 

Nuria Gaciño

Periodista

 


 

Corría el año 1996, año de Eurocopa con cita deportiva en Inglaterra donde todos habíamos llorado los malditos penaltis que nos mandaron a casa en cuartos, esta vez ante los anfitriones.

 

La escena comienza un 25 de septiembre. Diez de la noche. Fundación Gaditana del Carnaval. Como aquél era día de limpieza, R.I.P. aprovechó la tranquilidad del momento para robar Los Mojosos de Costus. Exactamente igual que el 21 de agosto de 1911, cuando Vincenzo Peruggia sustrajo la Mona Lisa del Museo del Louvre.

 

Nuestro ladronzuelo gaditano se había enamorado del cartel que habían repartido a los asistentes al VII Congreso de Carnaval y no tuvo peor idea que la de llevárselo a su casa para venerarlo, ni qué decir que lejos del alcance de propios y extraños. Obnubilado por la obra de arte que tenía “secuestrada” en su casa, decidió seguir con las pautas del robo citado anteriormente. Peruggia guardó “su tesoro” durante dos años para luego vendérselo a las autoridades italianas, no en vano se trataba de un Leonardo da Vinci.

 

¡Qué ingenuidad la del muchacho! Una vez que se comprobó la autenticidad del cuadro, se dio parte a los franceses para que lo recuperasen. Lo asombroso del asunto es que el joven sólo fue castigado con una condena de un año en prisión, ya que su argumento convenció a los asistentes al juicio. Su sustracción fue por patriotismo y no por dinero. Sólo pretendía que el cuadro regresara al país natal de su creador. R.I.P. pensó que un razonamiento basado en las emociones y en los sentimientos sería su excusa perfecta en caso de que le pillasen.

 

Transcurrieron diez años en los que nuestro protagonista cuidó con esmero y absoluta dedicación el desaparecido "objeto". Adecuó en su vivienda una estancia única y exclusiva para el cuadro, para que éste se sintiese como en casa. Se preocupó de aprender para que la temperatura, luz, posición, distancia...fueran las idóneas. Se apuntó a cursos de restauración por si hubiese sido necesaria su mano, en caso de que el "prisionero" hubiese enfermado. Había que prevenir cualquier imprevisto. Pero llegó el día temido.

 

A alguien se le dio por hacer mudanza en enero del 2006. Todos los carteles originales del Carnaval, entre los que por supuesto se encontraba la colección de Costus, fueron trasladados al Archivo Histórico Municipal de Cádiz. Bueno, ¡todos no! ¡faltaba la obra de Los Mojosos! En principio R.I.P se inquietó nada más enterarse de la noticia pero se tranquilizó cuando supo que se iba a crear una Comisión de Investigación. “¡Perfecto!”, se dijo, “esto me dará tiempo para pensar y para que la gente se olvide del asunto. No averiguarán nada”.

 

Y no se equivocó. No hizo ni falta pensar. Cuatro años después siguen sin saber dónde se halla el cuadro. Dada la torpeza del Ayuntamiento a la hora de buscarlo, sólo le inquieta el ruido que Javier Osuna y sus adeptos estamos haciendo...”Y todo por un dibujo” ¡Sí! Por un dibujo que tú has robado y que no sólo te pertenece a ti. Como la demora continúe, me temo que vamos a tener que ofrecer recompensa para que nuestro particular caco dé la cara.

 

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