LOS MOJOSOS

Con el Ayuntamiento de Cádiz perdiendo obras de arte... ¡No!

 

Sin rastro de los mojosos

 

José Pettenghi Lachambre

Biólogo

 

 

El cuadro de “Los mojosos” ha desaparecido. Lo pintaron en 1986 los Costus. Su propietario, el Ayuntamiento de Cádiz o sea, todos los ciudadanos y ciudadanas de esta ciudad no sabe dónde se encuentra. Al parecer. Todos los indicios apuntan a que el cuadro comenzó a volatilizarse en 1996 y desde 2006 se le da por perdido. Un misterio. El Ayuntamiento, responsable de su custodia, no sabe/no contesta; fíjate, tan chinchoso como se pone para otras cosas.

El primero en interesarse por el paradero de “Los mojosos” fue Javier Osuna quien recibió la siguiente (o parecida) respuesta municipal:

  No vayamos a empezar con los caprichos y las tonterías

Tras este argumento tan adecuado, el cuadro no apareció. Obvio. Y entonces fue la prensa quien preguntó:

  Que si se puede saber dónde está el cuadro de ‘Los mojosos’

Respuesta municipal:

  Estamos trabajando en ello

Lo de “estamos en ello” gusta mucho en San Juan de Dios, pues es un tapabocas multifunción que permite salirse por la tangente y no hacer nada de nada. Pase misí pase misá.

Por último fue la oposición municipal la que oficialmente propuso que se indagara la desaparición del cuadro. Respuesta municipal:

  Hay que tener fe

Una contestación muy apropiada, sin duda, por parte de esa corporación de hermanos mayores.

 

Lo cierto es que entre unas cosas y otras han pasado más de tres años y no sólo no se sabe nada del cuadro sino, lo que es peor, no se sabe que el Ayuntamiento haya tomado medida alguna para esclarecer su desaparición: ¿está inventariado? Si es así ¿quién es el responsable? Si no ¿por qué no lo está? Si se le da por extraviado ¿por qué no se inicia un expediente informativo?

 

Pues no, nada por aquí, nada por allá, Magia Borrás. Y sin embargo, en un ataque de cultura, a la alcaldesa se le ha ocurrido nombrar este año a Costus, a Enrique y a Juan, hijos predilectos de Cádiz. Si su ilustrísima no es capaz de sonrojarse, permítame que yo me sonroje por su ilustrísima.

 

Pero por otro lado seamos realistas ¿qué se puede esperar de la cultura de colegio mayor de esta ciudad? De su mediocre sordidez pequeño burguesa, de su falsa ilustración y de sus efusiones líricas iberoamericanas, de sus bandas de cornetas y tambores, de sus desfiles rancios, herederos de Coros y Danzas, de sus pregones y croqueteos con piropos pemanianos y entrega de placas. De la cultura, en fin, instalada en la mayonesa del canapé.

 

¿Y la culpa de lo del cuadro? Nadie, aquí nadie se equivoca. Aquí estas cosas ocurren como la lluvia, el granizo o el frío. Simplemente suceden, como un fenómeno meteorológico. Y el cuadro de “Los mojosos” se incorporará a las cosas de Cádiz que han desaparecido, como el civismo, la ciudadanía y el espíritu crítico. Y como el drago de la Puerta de Tierra. Claro, que también hay cosas de Cádiz que lamentablemente no se pierden: el estado de genuflexión permanente, el santo conformismo, la incultura autocomplaciente, los palos de Corpus, el paso horquilla, los nardos de la patrona y hasta las goteras del pabellón deportivo del casco antiguo.

 

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