LOS MOJOSOS

Con el Ayuntamiento de Cádiz perdiendo obras de arte... ¡No!

 

Guante blanco, mano negra

 

José Lorenzo Benítez

Periodista

 

 

“Habrá sido la Pantera Rosa…” replica jocoso el chicuco cuando escucha el increíble caso de Los Mojosos, el cuadro perdido de Costus. La opacidad del relato oficial da rienda suelta a la imaginación.  Podría ser el guión de una película de ladrones de guante blanco y un torpe inspector con peluca rubia enfundado en una gabardina gris. El tendero se acoda en la barra y sentencia con flema ostionera: “Vaya coba…”. De remate una musa que bien representa a la Constitución de 1812 domina el centro de la composición pictórica. Ni por ésa. Nada de justicia. El paradero de la obra, encargo de la Fundación del Carnaval en 1986, es un secreto mal guardado.

 

Paradojas del arte de los despachos. La alcaldesa y el concejal de cultura tan pronto alabaron la irreverente exposición El Valle de los Caídos, de Juan Carrero y Enrique Naya, en el Castillo de Santa Catalina, como olvidaron esclarecer el destino de Los Mojosos.  A día de hoy no existe una explicación para este expediente Costus. Las piezas reflectantes de aquella muestra tienen destellos de cielo y tierra, tocadas por una luz explosiva, psicodélica, pero a Los Mojosos no les salvó ni Cristo. Y doctores tiene el consistorio de San Juan de Dios. Ni las mejores conexiones divinas del gobierno municipal han servido para desvelar la identidad de los malhechores –también uno intuye encubridores, eso tiene la falta de transparencia– y el atestado de los hechos. ¿Guante blanco, mano negra? La trama es suculenta y buscamos productor.

 

Los trazos de Juan y Enrique estilizaron a la chirigota de 1983 con líneas de fuga del Greco, se me antoja, y brillantes cromatismos. ¿Quién iba a decirles que las cagadas de palomo sobre aquellas estatuas verdosas serían la metáfora de un robo, pérdida o daño irreparable –ni siquiera eso sabemos– que el gobierno del PP persiste en sepultar? Delante de aquella agrupación, en las tablas del Teatro Falla, se sentaba incólume un jardinero municipal, ajeno a la actuación de los pétreos chirigoteros. ¿Otro macabro giro cinematográfico? ¿Habrá sido el jardinero, señora alcaldesa? ¿El mayordomo? ¿Un funcionario distraído? ¿Quién, señora Martínez?

 

Ya vemos los carteles. Inaugura Alcances el documental Los Mojosos, el cuadro maldito, desde su creación a golpe de excesos de la movida madrileña hasta su trágico final en una mudanza institucional. Pues recordemos que ocurrió en un traslado de los fondos de la sede de la Fundación Gaditana del Carnaval, señora alcaldesa. Quizá ese detalle, además de otra sensibilidad por el arte, le refresque la responsabilidad. Siga usted investigando –debe ser ardua la tarea, lleva años– antes de que la ficción se encargue de hacerle justicia a su mojosa inoperancia. Dice el prestigioso realizador de documentales Patricio Guzmán: “Un país sin cine documental es como una familia sin álbum de fotografías”. Las pinturas no se quedan atrás, también pertenecen al patrimonio de la memoria colectiva. Qué menos que avivarla si alguien pretende olvidar y luego convencernos de su amnesia.

 

http://www.tertuliaandaluza.com/category/explora/cadiz-explora/

 

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