LOS MOJOSOS

Con el Ayuntamiento de Cádiz perdiendo obras de arte... ¡No!

 

Cuando la administración

pierde los papeles

 

José Chamizo de la Rubia

Defensor del Pueblo de Andalucía

 

 

Los Costus no sólo fueron dos artistas plásticos sin más, perdidos en las contradicciones de la Transición democrática. Fueron los artífices de una de las iconografías más poderosas de ese periodo al que conocemos como la movida madrileña y que marcó un enorme cambio estético en las costumbres de este país.

 

Enrique Naya y Juan Carrero se posicionaron, desde entonces, en nuestro imaginario sentimental, con sus colores vivos, sus caricaturas apasionadas, pero también sus románticas sutilezas, a veces tan elegantes. Ha hecho bien el Ayuntamiento de Cádiz en reconocerles como hijos predilectos de dicha ciudad. Lo que no es de recibo, sin embargo, es que una de sus obras emblemáticas, la de “Los mojosos”, permanezca en paradero desconocido desde hace tiempo y nadie parezca dar santo y seña sobre una pieza artística que tendría que encontrarse en las dependencias de ese mismo consistorio y sobre cuya ubicación nadie parece saber ni contestar.

 

En nuestro país, somos especialmente propensos a extraviar aquello que más queremos: ocurrió durante siglos con la libertad, por ejemplo, tan propia de nuestro carácter y tan faltitos de ella desde la abolición de La Pepa. No hace mucho, subastaban en Sotheby´s unas vigas de la mezquita de Córdoba y eso me recuerda que, veintitantos años atrás, el escritor y periodista Óscar Lobato logró colarle una espectacular inocentada a los lectores y a la dirección de “Diario 16”, asegurando que en esa misma casa de subastas habían sido vendidos los sonetos que Rafael Alberti realizó para la Diputación de Cádiz, en tiempos del llorado Alfonso Perales. Así que no me extrañaría un ápice que “Los mojosos” acabaran revendidos, cualquier domingo de estos en el baratillo que supongo que habrá vuelto a la plaza de la Libertad, ahora que el mercado de abastos ha sido hermosamente restaurado.

 

Lo peor de la administración en general no es que sólo pierda cuadros de tarde en tarde, sino que pierde los papeles con demasiada frecuencia. Cuando eso ocurra –por cierto–, les sugiero que recurran a la Oficina del Defensor del Pueblo de Andalucía, que actualmente titulo. Para seguirle el rastro a esa obra perdida de los Costus, les sugiero mejor que contraten a un detective.

 

http://www.defensor-and.es/

 

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