LOS MOJOSOS

Con el Ayuntamiento de Cádiz perdiendo obras de arte... ¡No!

 

El plan estratégico

 

Fátima Vila

Periodista

 

 

Las caras de Bélmez. El tesoro de El Dorado. El asesinato de Kennedy. Las líneas de Nazca. Los pollos del Kentucky. La sábana santa. Estos progres puristas no saben nada de marketing. Cádiz, la ciudad que sonríe. Cádiz, la ciudad que amedrenta. Cádiz tiene por fin su misterio y ya estamos tardando en explotar este filón económico que ha de situarnos a la cabeza del turismo oscuro y gafapasta. Ya lo veo como un flash. Programa monográfico de Iker Jiménez: "Los mojosos, el enigma". ¿Y si el cuadro nunca existió? Entrevista exclusiva al concejal abducido. ¿Y si los Costus vinieron de otro mundo? Los primeros pintores alienígenas se llevan cada 13 años uno de sus cuadros favoritos a una nueva dimensión. Es que lo veo. "Desaparece Alaska como "Patria" del Museo de Arte Contemporáneo", a cinco columnas en la portada del Diario. "Desaparece el Museo de Arte Contemporáneo". E Iker, de nuevo, se pregunta: ¿Es que alguna vez existió? (Éste enigma también valdría para, como mínimo, otro programa monográfico).

 

Hordas de investigadores frikis campando por el Colegio Varcárcel que, según el Plan Estratégico, apuesta por no ser rehabilitado. Se hace lo propio con el Olivillo, la sala de exposiciones de El Pópulo, el muelle del Socorro y las bóvedas de San Carlos. Escenarios envidiables para situar tramas fantasmas. Y venga a vender postales de ectoplasmas. Y venga a desaparecer cuadros. Todo envuelto en un misterioso silencio institucional que alienta las leyendas urbanas. Un día, desaparecen los registros de Los Mojosos como en una pesadilla de George Orwell, desaparecen todos los que un día trabajaron en la concejalía de Fiestas y venga a ocupar titulares de programas de madrugada... "El sarcófago antropoide, en paradero desconocido". Se me pone la piel de gallina. Qué idea y qué lástima no haber empezado antes.

 

Cádiz, la ciudad que amedrenta se come en meses a las rutas por el Londres de Jack el Destripador. Ya nadie visita los pedrolos de Stonehenge y aquí los comerciantes, en lugar de un mercado doceañista, organizan un túnel del terror. En Cádiz a Marketing City nunca ha habido quien nos gane. Ya es una ciudad internacionalmente conocida por ser cuna de artesanos, de festivales, de cine, de títeres, de toros, de danza... Sólo hay que preguntar fuera.

 

Nos faltaba un misterio para cuadrar el círculo y ya lo tenemos, a Dios gracias. Lástima que algún envidiosillo quiera emborronar la estrategia a costa de cortinas de humo. ¿Mira que hablar de robos? ¿Mira que hablar de negligencias? Pero hijos, pensad un poco, haceros cargo del perfilado engranaje de esta apuesta de futuro. “Cádiz, la ciudad que amedranta firma acuerdos con tres nuevas empresas de cruceros fantasmas”, anuncian por la radio. Insistir en lo contrario, sería pensar que alguien nos toma por memos. Y todo el mundo sabe que eso, los habitantes de esta ciudadtrimilenariapuertaliberaldelnuevomundo, nunca lo consentiremos.

 

http://unaboquitapresta.blogspot.com/

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