|
Alguien
dijo que si hubiera un museo de obras maestras robadas, tendría
551 Picassos, 209 Renoirs, 174 Rembrandts, 43 Van Goghs, un
Caravaggio y un Vermeer. Al supuesto museo hay que sumarle un
Costus. Robar un cuadro es
realmente sencillo. Vender un cuadro robado es lo complicado. El lucro obtenido por el que roba es
mínimo en
comparación con el valor real; prácticamente se venden a precio
"de saldo". Las obras sufren mucho con los robos, aún así, se
roba arte desde hace siglos. Durante las guerras se roba a gran
escala y museos enteros son expoliados, la falta de catálogo
favorece que no exista reclamación gubernamental. En cualquier
país que se produce un golpe de estado se roba arte masivamente. A
diferencia de la gran mayoría de propiedades, un cuadro que se
roba hace que su precio se multiplique a veces de forma
desorbitada. En ocasiones es la propia sustracción la que hace
famosa a la pintura. Muchos tuvieron final feliz. Otros siguen
sin aparecer. Ni rastro de ellos. Con comisión o sin comisión de
investigación; con expediente informativo o sin él. Pasen y vean.
EL RINCÓN DE ERICK EL BELGA
GALERÍA CLEPTÓMANA
|