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¿No hay
responsables?
Alberto Ramos Santana
Catedrático de Universidad de Historia
Contemporánea
Aunque no tuve trato con Juan Carrero
–apenas un saludo al presentarnos un conocido portuense–, podría
comenzar este comentario diciendo que conocí a Enrique Naya en
el colegio San Felipe, y que ya entonces apuntaba dotes
artísticas; pero sólo diría una verdad a medias, pues si es
cierto que coincidimos en el colegio, no recuerdo si me
atrajeron sus dibujos escolares. Por eso fue para mí una
sorpresa, tras descubrir y admirar la pintura de Costus, saber
que detrás de esas pinturas estaba Enrique Naya, el compañero al
que perdí la pista en el bachiller, y al que volví a saludar a
mediados de los años ochenta.
Esta
breve anécdota enlaza con otra relacionada con los estudios
sobre el Carnaval gaditano, con los Congresos sobre el Carnaval
que, por encargo de la Fundación Gaditana del Carnaval coordiné
durante años junto con Antonio Cabrera. Cuando preparábamos el
tercero, en 1988, Antonio me enseñó los cuadros dedicados al
Carnaval que, firmados por Enrique Costus, la Fundación había
adquirido y decidido que fueran los carteles y portadas de las
actas de los sucesivos congresos. Por esas mismas fechas, creo
recordar, la Fundación Municipal de Cultura de Cádiz había
encargado el fantástico “Almanaque mariano”, con lo que el
patrimonio artístico del ayuntamiento de Cádiz se enriquecía
notablemente.
Desde
1988, sucesivamente, fueron cartel de los congresos, y portada
de las correspondientes actas, “Los pipiolos”, “Pasión
carnavalera” (1990), “Viaje al centro de la mierda” (1991), “los
Leones de Correos” (1992), “Los burros de la clase” (1994), “Los
mojosos” (1996), y “A las kanteras” (1998), es decir, todo según
se había programado, incluso tras el cambio de signo político en
el gobierno municipal –hay que recordar que hasta las elecciones
municipales de 1995 gobernaba el PSOE, y desde entonces el PP–,
salvo que el cuadro “Los mojosos”, al parecer, nunca volvió a la
Fundación Gaditana del Carnaval. Y si volvió, ahora no está.
Lleva meses, años perdidos, reclamado por investigadores como
Javier Osuna, denunciada su desaparición por el principal grupo
de oposición en el ayuntamiento de Cádiz, el PSOE, que, ante sus
requerimientos, siempre encuentran la misma respuesta: que el
equipo de gobierno del PP ha formado una comisión de
investigación caracterizada, según el tiempo que llevan
trabajando, y los resultados ofrecidos, por su ineptitud.
¿Qué
puede informarnos la comisión de investigación? ¿Quién es su
portavoz? ¿Qué gestiones ha realizado? ¿Nadie sabe nada? ¿No hay
responsables? Pues entonces hay una primera conclusión, y es que
sí hay una responsabilidad, la política. Por lo tanto hay
responsables: los cargos políticos a los que el pueblo gaditano,
en 1995, les encomendó el gobierno de la ciudad, y con la
encomienda política, la custodia del patrimonio municipal
gaditano, del que el cuadro de los “Mojosos” formaba parte
destacada.
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